Nadie es racional, todos actuamos porque estamos convencidos de lo que queremos, y creemos que con las acciones que ejecutamos lo obtendremos. Pero nunca sabemos nada con total seguridad, así que todos nuestros razonamientos son invenciones para justificar lo que íbamos a hacer de todas formas antes de pensar en ninguna razón.
(...)
El conocimiento es sólo una opinión en que tu confías lo suficiente para actuar.
Hijos de la mente
Orson Scott Card
Una sorpresa increible entre los clásicos.
La saga de Ender comienza con una novela sorprendentemente sencilla, ciencia ficción sin artificios y con un lenguaje llano, las desventuras de un niño elegido para luchar contra una raza alienígena que amenaza la supervivencia de la humanidad. Una novela que atrapa, capítulo a capítulo.
La saga sigue por otros derroteros, adentrándose en una ciencia ficción más clásica, viajes en el espacio, inteligencias artificiales, razas alienígenas... pierde la esencia del primer libro pero gana en profundidad con la presentación de la familia de Novinha, un personaje hecho a la medida de un Ender maduro.
Lo que más me enganchó a partir del segundo libro es la introducción de un pedacito de la cultura brasileiro/portuguesa, con aportaciones en portugués, un idioma mucho más dulce que el castellano.
Imprescindible.
El juego de Ender (1985).
La voz de los muertos (1986).
Ender el Xenocida (1991).
Hijos de la mente (1996).

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