domingo 29 de abril de 2007

8'' Informe de estado

En el rincón más luminoso de las casa hay una mesa redonda con dos sillones mullidos a los lados, rojo sobre blanco que invita a la lectura. A la izquierda la galería deja entrever la suave salida de la ría y la frondosa vegetación primaveral. Una glicinia pinta de violeta la estampa, enmarcada dentro de la casa por fotos de las distintas edades de la familia, una de los cinco en un parque de Santiago, en blanco y negro, las fotos de las hijas con sus galas de licenciatura y el matrimonio sonriente en algún viaje
Sobre la mesa reposa una bandeja plateada, al lado del portátil encendido y en marcha.
Sobre la bandeja una tetera rebosante de té negro inglés, una taza con su plato a juego y el azucarero. Todo perfectamente alineado y a golpe de vista desde el sillón orejero en que ella se encuentra leyendo.
Entre medias el tabaco (lucky en cajetilla blanda), el mechero y el móvil. Varios cables se enredan encima del tapete rojo dando fe de que la tecnología también ha llegado hasta este rincón del norte.
Con las piernas cruzadas sobre el sillón mantiene su mirada atenta al libro que esos días ocupa su mente. Vive con Claudio los nervios por la próxima incursión romana a Bretaña y se indigna al descubrir las infidelidades de su esposa Mesalina. A un lado el reproductor de mp3 llena sus oidos con las últimas adquisiciones, metal progresivo con ciertos toques góticos que su mente va absorbiendo lentamente, disfrutando de cada nota.
Así pasa el día, intercalando párrafos del libro con sorbos de amargo té, parándose de vez en cuando a escuchar una determinada melodía mientras da una calada a un pitillo recién encendio. Vacía su mente de la rutina diaria en la cuidad, en un intento de olvidar la lucha cotidiana en la cuesta de la vida. Quizás en esto consista ser feliz.

4 comentarios:

Samilia dijo...

Oh!Qué serenidad!Qué alegría ver esa tranquilidad! Te echo de menos.

__m__ dijo...

Ser feliz es vivir un momento en el que uno se siente en paz consigo mismo, en el que nada ni nadie enturbia su mente.

En un momento como tal , en el que describes la tranquilidad, la euforia de la lectura, el segundo vivido en la mas pura inocencia, indica que tu felicidad consiste en ser tu misma, entre las cosas de tu mundo.

Es un texto genial.

Sombra dijo...

Describes el lugar y la serenidad con mucha facilidad. Casi se puede ver ese lugar, sus colores y olores.

Genial.

Usul dijo...

Son esos momentos los que mas de disfruta de las pequeñas cosas que tiene la vida, acompañado de un libro, musica, un paquete de cigarrillos y en tu caso de un te en el mio de una pinta de cerveza en el que se ha convertido en mi santuario al cual prometo llevaros si algun dia pasais por aqui.

Me alegro de que estes mas mejor Eliza ^^

Un beso y perdon por tardar en contestar ^^